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Aún estoy metido de lleno en los exámenes finales, y sin embargo como ya empieza a ser costumbre, dedico más tiempo a pensar cómo será el futuro que a las preocupaciones que tengo más inmediatas (que no pasan por el mundial de Sudáfrica precisamente). Y es que cuando uno depende de becas, donde tienes que establecer fechas de comienzo y final muchos meses antes de poder disfrutarlas, no queda otro remedio que ser ordenado y planificar con tranquilidad ese futuro donde la mayoría de las veces resulta complicado dar cabida a todo lo que se tiene en la cabeza.
Me han concedido la beca del CSIC, asi que en algo más de un par de semanas me incorporaré al Instituto Pirenaico de Ecología con la investigación relativa al cambio climático. También me han concedido la beca de idiomas, y debido a que no me queda más tiempo en este verano no tendré más remedio que disfrutarla en octubre, ya que en septiembre tampoco puedo darle cabida. Y las preocupaciones de rellenar papeleo, hacer trámites, buscar fechas, transportes, en algunas ocasiones piso….desgraciadamente llegan en los momentos en los que uno está más liado con prácticas y exámenes finales.
Ya me ha tocado empezar a recoger todas mis cosas del piso actual en Granada, porque en pocas semanas me incorporo a la investigación del CSIC en Zaragoza. Cuando uno cambia tantas veces de domicilio y de ciudad ya no sabe cuál es su hogar, sin embargo sé que en Granada siempre tendré un hogar, pues podría afirmar que es la ciudad en la que más cómodo me he sentido y que actualmente me resisto a abandonar. Sin embargo ya tengo que pensar en buscar piso en Zaragoza, y cuando acabe el verano, quién sabe donde tendré mi residencia “habitual”.
Continúo con mi andadura aprendiendo mucho por el camino, y sé que Granada ha establecido un antes y un después. Ahora mismo sé que debo pensar en mi futuro más inmediato que pasa por acabar la carrera el curso que viene en Alicante, pero sabiendo que he encontrado uno de esos sitios que sabe apreciar todo viajero, quién sabe si será mi destino final, acercándome más a esa meta que de manera incansable continúo buscando.