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Tengo una gran idea sobre un nuevo método de evaluación absolutamente novedoso que revolucionará la enseñanza universitaria. Es lo último en docencia, acorde a estos tiempos donde prevalece la cultura de lo postmoderno. Ya se han quedado atrás esos lustros en los que esos magnánimes catedráticos daban sus clases magistrales que siempre resultaron tan tediosas. Ya han pasado esos tiempos en los que la clase se convertía en un monólogo absoluto, en las cuales el alumno apenas podía realizar alguna pregunta. Ahora todo será diferente.
Hoy día se lleva lo participativo, lo innovador, donde premia la constancia y el esfuerzo del alumno. Ese alumno que debe acostumbrarse a realizar exposiciones, a hablar, a ser un agente activo de la clase. ¿Qué es eso de estar todo el día ahí sentado sin decir nada?
Por lo tanto, elaboraré diferentes grupos en clase, y cada grupo se encargará de realizar la exposición de cada tema. Cada exposición debe tener una duración de, digamos, toda la clase, ya sea ésta de una hora y media o de tres. Esto es evidente, no sea que la exposición dure poco y me quede yo el resto de la clase sin saber qué decir ni explicar. Por supuesto esto resulta muy interactivo y muy llevadero, no obstante desearía no cansar en demasía al personal, quiero decir, si todas las clases fueran exposiciones de alumnos quizás sería muy descarado, por lo tanto tengo que intercalar otro tipo de clases muy diferentes. Obviamente no quiero cansarme mucho, así que descarto eso de tener que explicar algo cada pocas semanas y lo sustituyo por clases que pasaré a denominar “prácticas” en las que se verá una película o documental que ilustrará perfectamente el tema por el que vayamos, así de paso puedo camuflar mi incapacidad para dar una clase en condiciones.
Yo soy muy cool y con este método me gano a los alumnos porque les quito el tan temido examen. Y de paso me evito tener que corregirlos, aunque eso es lo de menos, ya que por supuesto lo importante es que el alumno aprenda, con o sin examen. Además yo tengo un buen rollo de la leche con los alumnos porque les dejo entrar y salir del aula cuando quieran ya que a mi no me molestan, como mucho crearán alguna molestia al pardillo que esté en ese momento realizando la exposición, pero eso es lo de menos. Qué cabrones son esos profesores tan rigurosos….
Con este método todos salimos ganando, pero no creáis, para mí resulta sacrificado ya que pesar de tener suficiente tiempo libre durante todo el cuatrimestre como para rascarme las pelotas a dos manos tanto en clase como en casa, el primer tema lo tengo que explicar yo. Es una putada eso de no poder poner a los alumnos el segundo día de clase (el primero no cuenta pues son las presentaciones) a explicar el tema 1 mediante una exposición: por lo tanto seré yo quien lo explique. Eso sí, después ya tendrán suficiente tiempo esos insensatos para prepararse sus presentaciones, ya no habrá excusas. Luego si eso debatiremos algo sobre las pelis que veamos, pero que se molesten ellos en hablar, no sea que yo les contamine con mis ideas.
Mucho se criticado el modelo tradicional universitario, sin embargo estas alternativas no las veo yo muy convincentes. Una cosa es huir de las clases magistrales en pro de un mayor esfuerzo del alumno, donde se fomente su creatividad y su capacidad crítica. Otra cosa muy diferente es escudarse en esta crítica a la enseñanza tradicional para inventarme un sistema en el que básicamente me toco las pelotas como profesor y donde las enseñanzas que extraen los alumnos de mis clases son mínimas. Porque nadie en su sano juicio esperaría aprender demasiado únicamente preparándose un tema y escuchando el resto a través de las exposiciones de sus compañeros…..
Pero bueno que incauto soy, incluso espero que los alumnos aprendan algo. Total, antes tan sólo estudiaban para el examen y luego lo vomitaban todo por lo que a los pocos días ya estaba todo olvidado. Así que….¿de qué se van a quejar ahora? Si su formación integral nunca ha sido lo más importante, así como de paso la mía tampoco lo debería ser, porque para dar clases así no hace falta tener carrera, no hace falta ni haber estudiado, es más incluso un bonobo podría hacerlo mejor.
Y para ver pelis lo puedo hacer en casa, gracias.
Eso sí con palomitas, por favor.